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Canada Bill Jones

“Ya sé que está amañada, pero es la única partida de la ciudad”

Canada Bill JonesWilliam “Canada Bill” Jones (1840–1880) Tahúr, trilero, jugador de ventaja y timador. Célebre por sus frases sobre el juego y los jugadores, la gente que le conoció decía de él que, “sin lugar a dudas uno de los mejores jugadores de Monte que haya navegado por los ríos, puede que el más grande”

Gitano romaní, nacido en Yorkshire, Inglaterra. Desde su niñez tuvo que tirar de ingenio para ganarse la vida, y fue aprendiendo mil y una argucias, entre ellas los trucos básicos de cartas, a la edad de veinte años emigró a Canadá en busca de nuevos horizontes.

De voz atiplada, pequeña estatura, poco peso, expresión facial algo infantil, andares desgarbados, vestido con ropa varias tallas más grandes, torpes modales acompañados de preguntas incoherentes, todas estas características conferían a su personaje un aspecto desangelado y frágil que supo aprovechar al máximo durante sus andanzas con las cartas, pues la mayoría le consideraban un paleto fácil de timar.

Un detective decía de él: “Es gentil con las damas y astuto como un zorro, capaz de ganar a cualquiera en su propio terreno. Es como una serpiente escondida en los campos”

En Canadá de la mano de Dick Cady, aprendió a dominar el juego de Monte o Trile, tal era su pericia que el alumno se convirtió en maestro, pero aburrido de negocios de poca monta y decidido a sacarle brillo a la baraja y dólares a los incautos, quiso marchar a Mississippi, solo, pues Cady no quiso acompañarle.

Allí hizo nuevas amistades, George Devol, Tom Brown y Holly Chappell, juntos durante cuatro años desplumaron, a riesgo de ser emplumados, a todo viajero que se cruzaba en su camino. Pasado ese tiempo el cuarteto se convirtió en dúo, Jones-Devol, pero durante la Guerra Civil, surgió otro conflicto, Canadá Bill sorprendió a Devol tratando de robarle dinero, aunque quizás fuese al revés, o simplemente que en una partida cinco ases son muchos en una baraja.

Cansado del Mississippi y de la afluencia masiva de tahúres, partió hacia nuevos pastos, Kansas, donde llegó a ganar 200.000 dólares, y aunque la pradera se llenó de caballos de hierro, estos proporcionaron a Canada BIll una gran oportunidad de negocio, las líneas de ferrocarril y en concreto la de Kansas City-Omaha. Las ganancias de Bill y otros timadores fueron casi tan altas como el número de quejas recibidas por la compañía Union Pacific Railway, que se vio obligada a dar instrucciones a sus operarios para impedir el acceso al tren a estos indeseables pasajeros o expulsarles por la fuerza, en caso necesario, amenazando con el despido al trabajador que no cumpliese con estas directrices.

Ante esta situación Canada Bill, escribió al Director de la empresa ofreciéndole 25.000 dólares para la explotación en exclusiva del juego del Monte o trile en la línea, oferta que fue rechazada, a pesar de que Bill sólo ofrecería el juego a viajantes de comercio de Chicago y pastores metodistas.

“Una Smith and Wesson gana a cuatro ases”

Tras esta etapa, se trasladó a Chicago, gracias a un “acuerdo” con la policía abrió varios locales en la ciudad del viento llegando a ganar 150.000 $, pero la abandonó sin un céntimo en el bolsillo, pues era generoso en extremo y gastaba a manos llenas, tenía además una gran debilidad, a pesar de su buen hacer en el juego del Monte o Trile, perdía el resto de sus ganancias en el juego del Faro, el más habitual en aquella época. La leyenda dice que nunca ganó una partida a este juego, pero jamás renunció a jugar.

De Chicago pasó a Cleveland, dónde siguió desplumando pichones, pero enfermo de tuberculosis ingresó en el hospital de caridad en 1877, donde murió en 1880 sin un centavo en el bolsillo. Cuando varios jugadores supieron que iba a ser enterrado a cargo de la beneficencia, reunieron un fondo para darle un entierro digno. Según cuentan, uno de los presentes apostó 1.000 a que Bill no estaba dentro, nadie quiso aceptar pues Bill “había escapado de agujeros más estrechos”.

Canada Bill, fue uno de tantos buscavidas que llegaron a Norteamérica en busca de fortuna y cuyas vivencias ayudaron a forjar la historia y leyenda del Oeste americano. El escritor Karl May escribió un par de historias sobre él, Neil Gaiman le cita en su libro American Gods al igual que el personaje de Matt Damon en la película Rounders.

“Es inmoral dejar que un tonto se quede con su dinero”

http://www.antoniovalero.com/index.php/tahurismo/trileros/350-canada-bill-jones

https://archive.org/details/fortyyearsgamble00devo

https://en.wikipedia.org/wiki/Canada_Bill_Jones

http://journalstar.com/news/local/jim-mckee-gambler-canada-bill-jones-was-the-best-of/article_a3963be6-871d-537f-ac35-8f4006d9db92.html

https://books.google.es/books?id=kOmYjtNDveQC&pg=PT182&lpg=PT182&dq=canada+bill+jones&source=bl&ots=JJt-S_cSWC&sig=79XkFpxeAKAXRx2bPCszfWyvHOc&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiT5s7urrrNAhWIDRoKHaAlDgg4ChDoAQhEMAY#v=onepage&q=canada%20bill%20jones&f=false

Robert Havlin Paul (1831-1901)

61dUhfLi+iLMás conocido como Bob Paul, este agente de la ley de 1,98 metros de estatura y 115 kilos de peso, trabajó durante más de 40 años, entre California, Nuevo México y Arizona. Se le cita habitualmente en muchos libros y artículos por su amistad con los Earp y su relación con ellos, antes, durante y después del duelo en el O.K. Corral. Ahora podemos apreciar mejor su figura, gracias al minucioso estudio realizado por John Boessenecker, en su libro When Law Was in the Holster: The Frontier Life of Bob Paul, donde este defensor a ultranza de la ley, reclama un sitio entre los más grandes del salvaje oeste.

El extenso estudio realizado por J. Boessenecker, abarca más de 400 páginas de la vida de Bob Paul, que empezó a trabajar como marino mercante en su juventud, para luego hacerse buscador de oro en California durante la fiebre del oro. Aquí, solo mostraremos una ínfima parte de todo lo que hizo.

En 1854 empezó su carrera como agente de la ley en Campo Seco, donde ya empezó a labrarse una buena reputación por su participación en la captura de unos bandidos mexicanos que, en sus andanzas por California, fueron a parar al campo minero de Ranchería, donde cometieron todo tipo de tropelías dejando seis cadáveres como recuerdo. Cuando las noticias de que el grupo de bandidos se acercaba a Campo Seco, Paul y Mark McCormick, organizaron una partida y fueron en su busca.  El coraje y determinación mostrados en la persecución, unido a su valentía a la hora de acabar con dos miembros de la banda fue reconocido por sus conciudadanos que le reeligieron para el cargo que desempeñaba.

En 1856 participó en la disolución de la banda de Tom Bell, a quien se le atribuye el primer atraco a una diligencia en el oeste. Años más tarde volvió a probar fortuna como buscador de oro, pero no tuvo suerte, por lo que en 1870 se empleó como guarda en las diligencias de la Wells Fargo en la zona de San Andreas. Su labor como guarda de la empresa no pasó desapercibida para sus jefes y fue enviado a Arizona en 1878, como detective de la compañía, donde una vez más y para desgracia de los forajidos, dio muestras de su buen hacer luchando contra todo tipo de delincuentes y forjando buenas relaciones con las autoridades mexicanas.

Times-Past-robert-paulEn 1880 se presentó a las elecciones para sheriff en Pima County (Paul, abajo a la izquierda). Fue elegido, tras reclamar un nuevo recuento de votos debido al fraude cometido por parte de su rival, Charles Shibell, amigo de Ike Clanton y Curly Bill Brocius. Mientras los tribunales tomaban la decisión sobre el resultado, Bob Paul, volvió con la Wells Fargo. En ese periodo, se vio envuelto en un extraño asalto a la diligencia que iba por la ruta de Tombstone. Paul, para dar un relevo al conductor, cambió de asiento, y a poco distancia de la estación donde habían parado, fueron asaltados y casi sin mediar palabra los bandidos abrieron fuego hacia su posición original, dando muerte al conductor con el que había cambiado su puesto.

Mucho se habla sobre este asalto, las “malas lenguas” hablan de la implicación de los hermanos Earp y “Doc” Holliday.  Este último, en alto estado de embriaguez habría echado al traste el atraco y la partida de búsqueda organizada por los Earp para detener a los forajidos fue una excusa para no dejar testigos. Otra teoría apunta a que aparte del robo, había un objetivo secundario, eliminar a Paul, debido a su enfrentamiento con Shibell. Otros ven normal que los primeros disparos fueran hacia la posición del guarda, para así facilitar el asalto. Paul, demostrando gran coraje y determinación saltó hacia los caballos en busca de las riendas para llevar la diligencia a su destino, salvando a todos los pasajeros, salvo uno, que murió en el tiroteo previo.

En 1883 acabó con la banda de Red Jack que se dedicaba a asaltar diligencias en Arizona. En agosto asaltaron la última, llevándose 3000$, con el jefe de la banda infiltrado entre los pasajeros, disfrazado de mujer. Rápidamente Paul organizó una partida y uno tras uno fue dando caza a los miembros de la banda, hasta que en octubre, cercaron al líder, Jack Almer en Wilcox (Arizona) dándole muerte en un feroz intercambio de disparos mientras este trataba de huir.

Robert-h-paulEn marzo 1888, tuvo lugar posiblemente el tiroteo mas sangriento de toda su carrera, en Sierra Madre, México, con tres miembros de la banda de Larry Sheehan, que habían robado un tren en Nuevo México el mes anterior. Los asaltantes se atrincheraron en una casa de adobe tras ser descubiertos por la partida que les daba caza y que dio con ellos tras semanas de intensa búsqueda y un sinfín de problemas legales con las autoridades mexicanas.

Tras largas horas de espera, la tensión fue en aumento hasta que el sargento mexicano que acompañaba a Paul, decidió derribar la puerta de entrada acompañado de un subordinado, ambos cayeron abatidos por los disparos. Bob Paul decidió buscar refuerzos, con los que rodeó la casa, pidiendo a los delincuentes que se entregasen. Estos se negaron,  por lo que el sheriff  decidió prender fuego a unos arbustos y echarlos en dentro de la vivienda, para obligarles a salir por causa del humo y las llamas, cosa que logró.

Como en una escena de película, la banda de Sheehan salió de la casa exclamando a voz en grito: ¡Hijos de perra!, mientras disparaban sus revólveres contra los agentes con ambas manos. La respuesta fue inmediata, y una sinfonía atronadora de rifles y pistolas ejecutada por los hombres de Paul acababa con los delincuentes. El último de ellos avanzó hacia sus perseguidores disparando sus revólveres tan rápido como pudo, hasta que cosido a balazos, cayó de rodillas desplomándose sobre el suelo.

Hasta su muerte en 1901, Bob Paul, siguió cumpliendo fielmente con su deber. Su esfuerzo, y el de otros compañeros, por implantar la ley en la salvaje frontera de Arizona, fue un ejemplo de perseverancia y profesionalidad, que ayudó enormemente a que en 1912 el territorio de Arizona se convirtiese en el cuadragésimo octavo estado del país.

Black Bart (1829-1888) El bandido poeta

Black-Bart-Outlaw-Wore-Sperry-Flour-sackSu nombre verdadero era Charles Earl Bowles, originario de Reino Unido. Fue uno de los mas famosos asaltantes de diligencias, no solo por sus atracos si no por su estilo y sofisticación. Se le conoce como el bandido poeta (Black Bart Poet), puesto que en dos de sus atracos dejó unos versos escritos.

“I’ve labored long and hard for bread,
For honor, and for riches,
But on my corns too long you’ve tread,
You fine-haired sons of bitches.”

“Here I lay me down to sleep
To wait the coming morrow,
Perhaps success, perhaps defeat,
And everlasting sorrow.
Let come what will, I’ll try it on,
My condition can’t be worse;
And if there’s money in that box
‘Tis munny in my purse.”

A muy temprana edad llegó a Estados Unidos con su familia y a finales de los años 40 del siglo XIX marchó como muchos otros a California en busca de oro, no tuvo mucha suerte, perdió a dos de sus hermanos y él regreso a Illinois, donde se casó y tuvo descendencia.

Al poco llegó la Guerra Civil Americana y en menos de un año llegó a sargento primero, fue herido gravemente en Vicksburg y participó en la Sherman’s march to the sea con la que la Unión acabó por sentenciar al sur. Una vez licenciado volvió a Illinois.

Aburrido se la vida familiar y de su granja, se fue a Idaho y Montana en busca de oro, pero un incidente con trabajadores de la compañía de diligencias Wells Fargo y su afán por vengarse le acabaron llevando al otro lado de la ley. Ya en sus primeros asaltos se distinguía del resto de atracadores por su refinamiento y buenos modales. Para no ser descubierto, cubría su rostro con un saco, su cuerpo con un guardapolvos y solía llevar bombín. Cometía todos sus atracos a pie, ya que le daban miedo los caballos y usaba una escopeta recortada, aunque nunca disparó el arma, tras su detención se supo que nunca la llevaba cargaba.

Realizó alrededor de 28 asaltos a diligencias generalmente en California y Oregón. En su primer atraco le dijo al cochero que le estaban apuntando desde el bosque con rifles, al cabo de un rato y tras marcharse con el botín, el conductor no pudo disimular su asombro al ver que los hombres que le apuntaban eran arbustos con estacas de madera.

Los detectives James B. Hume y Henry Nicholson Morse, tras examinar las escenas del último asalto, 1883, encontraron varios objetos, entre ellos un pañuelo que pertenecía al asaltante con una inscripción que situaba al criminal en San Francisco. Fueron por todas las lavanderías hasta que encontraron a la que pertenecía ese pañuelo. Una vez identificado como el propietario, fue detenido, pero solo confesó los asaltos anteriores a 1879 que con la ley en la mano, ya habían prescrito. La Wells Fargo solo pudo inculparle del último robo, por el que fue condenado a seis años de prisión, de los que cumplió cuatro por buena conducta, para entonces su salud se había deteriorado mucho. Al salir de la cárcel desapareció y fue visto por última vez en 1888, manteniendo el romanticismo y misterio que acompañó a su persona, aunque algunos afirman que murió en Nueva York en en los primeros años del siglo XX.

Existe una película inspirada muy libremente en su vida “Black Bart (George Sherman, 1948) conocida en España como, El  enmascarado.

Traducido de:

http://www.calaverashistory.org/post/black-bart

http://en.wikipedia.org/wiki/Black_Bart_%28outlaw%29

Julia Bulette (1832-1867)

Su figura es un claro ejemplo de los mitos y leyendas del viejo oeste. Periodistas y novelistas, vieron en su vida y muerte una buena historia, convirtiéndola en una heroína del oeste. Dicen que presumía de ser la primera mujer “soltera” en llegar a la zona, que tenía el mejor y mas lujoso burdel de la zona, hasta que fue asesinada en 1867.

Inglesa de nacimiento, emigró hacia Nueva Orleans con su familia (estudios recientes dicen que pudo haber nacido en Nachtez, N.O.). Hacia la mitad del siglo XIX, ya divorciada de un tal Smith, llegó a Virginia City.

Ser la única mujer blanca de la zona, le hizo ganar fama entre los lugareños y podía ganar hasta 1000$ en un día. Era alta, delgada, de pelo y ojos oscuros, buenos modales, refinada y con un agudo sentido del humor.  Se hablaba de su burdel, el Julia’s Palace como el más ostentoso y magnífico de la zona, estilo Rococó, con hermosas mujeres traídas de San Francisco vestidas a la última moda de París y donde se servían grandes manjares y vino francés. Los mineros la adoraban, pues les ayudaba en tiempos de penuria e incluso convirtió su establecimiento en hospital ya que muchos enfermaron al beber whisky contaminado por el agua de la zona. Socorrió a otros muchos tras un ataque indio. Los bomberos la nombraron miembro honorario, debido a las cuantiosas donaciones que realizaba para mejorar el equipamiento.

En enero de 1867, su cadáver desnudo fue encontrado por la sirvienta, había sido estrangulada, sus trajes y joyas robados. La conmoción fue enorme, se declaró luto oficial y cerraron todos los comercios de la ciudad. Un año después y tras varios artículos sensacionalistas, especialmente los de el Territorial entreprise que elevaban a Julia Bulette a cotas que ni ella misma se imaginaría, se ahorcaría a su supuesto asesino, el francés John Millain, ante 4000 personas, entre las que figuraba Mark Twain.

La realidad, es que era una muchacha algo enfermiza, que estaba en la ruina en el momento de su asesinato, gastaba más de lo que ganaba y no le alcanzaba para pagar las facturas. Fue una de tantas mujeres que se ganaba la vida con la prostitución y que emigraron hacia el oeste en busca de fortuna. Su palacio, era una modesta casa cerca de Union Street, las “lujosas” comidas, las cocinaba su vecina a la que pagaba por ello, y tenía alguna pequeña ayuda de un hombre de origen chino, para las tareas mas pesadas como cortar y recoger leña en el crudo invierno de Nevada.

Todo muy alejado de esa imagen periodística y literaria que la hacia pasear por las calles de la ciudad, engalanada con los mejores trajes parisinos, y las joyas mas caras, subida en un lujoso carruaje bellamente adornado tirado por majestuosos corceles.

Artículo realizado con las siguientes fuentes bibliográficas:

http://www.territorial-enterprise.com/julia.htm

http://www.crimemagazine.com/legendary-virginia-city-madam-julia-bulette-murdered-1867

http://sweetheartsofthewest.blogspot.com.es/2013/04/julia-bulette-of-virginia-city-nevada.html

http://books.google.es/books?id=iczSBcAUC5oC&pg=PA60&dq=julia+bulette&hl=es&sa=X&ei=PFo1U46fCcWy7AaWr4HgAQ&ved=0CGkQ6AEwBw#v=onepage&q=julia%20bulette&f=false

http://books.google.es/books?id=ZCEjy6Daz4kC&pg=PA53&dq=julia+bulette&hl=es&sa=X&ei=PFo1U46fCcWy7AaWr4HgAQ&ved=0CH8Q6AEwCg#v=onepage&q=julia%20bulette&f=false

Aurora City y la “Daly gang”


Aurora City (Nevada) fue fundada en 1860 por J.M. Corey, James N. Braley, y E.R Hicks, llegó a tener 10000 habitantes. Al principio la administración del territorio era compartida con el estado de California. De las minas de la zona, en 1869, se extrajeron 27 millones de dólares en oro.

Tras su fundación, numerosos mineros se acercaron a la zona tras saber de las posibilidades de encontrar buenos filones, las casas y los negocios fueron creciendo rápidamente con todo tipo de materiales, ya fueran traídos de áreas cercanas o construídos con barro. En 1861 se había pasado de 150 habitantes a 1500. En la primavera de 1863, Aurora ya contaba con 760 casas, 20 tiendas, ¡y 22 salones!. En 1864 la población pasaba a 6000 habitantes. En 1862 se fundaba el periódico Esmeralda Star y al año siguiente su competidor The Aurora Daily Times.

La población estaba compuesta casi en su totalidad por hombres, el número de mujeres y niños era muy pequeño. Llegar a la ciudad no era tarea fácil, una de las primeras rutas que llevaban a la ciudad era Sonora pass en funcionamiento desde los cincuenta y el camino de “Mohnoh“, posteriormente se construyó una carretera de peaje hacia San Francisco, “Esmeralda Toll Road”, que circulaba por Carson Valley y permitía traer los suministros mas rápidamente, cosa que contribuyó al crecimiento de la ciudad. Debido a la poca profundidad de los yacimientos, los filones se agotaron rápidamente y alrededor de 1870 el oro y la plata existentes en la zona ya habían sido extraídos casi por completo, el declive de la ciudad a partir de entonces fue imparable, desapareciendo a principios del siglo XX.

El clima era duro e impredecible, salones y burdeles (chinos en su mayoría) abundaban en la ciudad, más de la mitad de las mujeres eran prostitutas, había peleas de perros, o de perros contra tejones, donde se apostaban sumas importantes. La violencia fue uno de sus mayores problemas, los habitantes llevaban revólveres y cuchillos habitualmente, las peleas eran constantes y los muertos también, una ciudad para hombres duros, dónde no había sitio para la familia. Los hechos mas notables a este respecto se sitúan entre 1863 y 1864.

JOHN DALY

A la ciudad llegaba a principios de 1863 un joven de origen irlandés de no más de treinta años, llamado John Daly, dispuesto a hacer fortuna en las minas del territorio, seguido de sus secuaces y una fama bien ganada como pistolero en la zona de Sacramento con al menos cuatro muertos a sus espaldas, que algunos elevan a diez. Encontró trabajo en Aurora a sueldo de la “Pond Mining Company” que estaba tratando de garantizar su posición en la zona. La misión de Daly al principio consistía en amenazar a ejecutivos y testigos de la compañía rival para conseguir las concesiones mineras en disputa. Las dos empresas gastaron muchos dólares en juicios y otros tantos mas contratando pistoleros para resolver la situación. Posteriormente y mientras se demoraba la resolución judicial en Carson City, Daly “resolvía” favorablemente sus desavenencias con Joe McGee, pistolero de la empresa rival que había matado a unos cuantos miembros de la “Daly Gang“. En Diciembre de 1863, la “Pond Mining Company” perdía el pleito con la “Real del Monte Company” por las concesiones del área de “Last Chance Hill” .

En ese mismo año de 1863, viendo que había numerosos candidatos para el puesto de “sheriff” en Aurora decidió probar suerte por este camino, incluyendo a uno de sus hombres en las listas, viendo que el voto estaría muy repartido entre el resto de aspirantes dando una opción clara a su hombre para la elección. Conseguido el puesto, el mismo Daly ejerció como alguacil (Marshal), la inseguridad desde eses momento fue en aumento en la ciudad.

EL PRINCIPIO DEL FIN

En Aurora se nombraba un nuevo “sheriff” en enero de 1864, Daniel H. Pine, que reorganizó la policía de la ciudad despidiendo a todos los miembros de la banda de Daly. Con lo que en menos de dos meses Daly se había quedado sin empleo y sin amparo policial, tan necesario para él y sus hombres, cuando William Johnson dueño de una posta fue a la ciudad en busca de provisiones. A comienzos de 1863, Johnson había mandado detener a un amigo de Daly por robar un caballo. El empleado de la posta encargado de la detención del cuatrero dio la orden de alto, al negarse este a obedecer, abrió fuego matándole de un disparo. Daly fue al lugar para hablar con Johnson y sacarle inormación del paradero del empleado que había matado a su amigo, negándose a dársela, Daly juró vengarse de ambos.

En febrero de 1864, casi un año después del incidente, Johnson se acercaba a la ciudad de Aurora para realizar unas compras, una vez hecho esto decidió pasar unas horas más en la ciudad bebiendo y jugando. Reconocido por un miembro de la banda de Daly, este avisó a su jefe, que junto a varios de sus hombres esperó a Johnson a la salida del “saloon“, que bastante borracho no se había percatado del peligro que corría. Al salir a la calle para marcharse de la ciudad, Daly y tres de sus hombres siguieron a Johnson golpeándole con la culata del revólver, tirándole al suelo, acto seguido Daly le disparó en la cabeza y uno de los acompañantes remató al muerto cortándole la yugular con un cuchillo Bowie.

BUSCA Y CAPTURA

Que pistoleros mataran a pistoleros era una cosa, pero que acabasen con la vida de un honrado ciudadano era otra cosa. Los habitantes de la ciudad reunidos en asamblea creaban un “Comité de seguridad ciudadana“, que se dividía en cuatro compañías, cada una con un oficial la mando para “…ayudar a los agentes de la ley y llevar a los criminales ante la justicia.” Mientras, seguían las investigaciones del forense, se interrogaba a los testigos cuyos nombres se mantenían en secreto, y se emitían órdenes de busca y captura. Poco a poco Daly y los miembros de la banda eran arrestados. El comité decidió cercar la ciudad, controlar todas las rutas de acceso y patrullar las calles. Analizadas las pruebas y los testimonios por la corte civil se dictaminó la culpabilidad de Daly y sus hombres en el asesinato de William Johnson. Preocupados por que pudieran escaparse si había un cambio de jurisdicción y eran llevados a Carson City para un juicio penal, o por miedo a que amenazaran a los testigos para cambiar la decisión de estos mientras pusiera en marcha el nuevo juicio, los miembros del Comité optaron por irrumpir en la cárcel y hacerse cargo de los prisioneros sentenciando a muerte a cuatro de ellos y declarando la ley marcial en la ciudad.

FINAL

De los cinco acusados, cuatro fueron ahorcados, Daly, el autor del disparo y William Buckley, quién degolló a Johnson, clamaron por la inocencia de sus otros dos compañeros, pero fue en vano. Al medidodía estaba todo preparado para el ahorcamiento público. Daly desafiante mientras se caminaba tranquilo hacia al cadalso, se dirigió a la multitud diciendo “… Johnson era un maldito ladrón mormón, sabía lo que significaba matar a mi amigo…” poco después un miembro de la banda trató de suicidarse disparando una Derringer en su pecho, pero el arma falló, maldiciendo este su mala suerte. Antes de las dos de la tarde, el reverendo Yeager decía las últimas oraciones, al terminar, un cañón de pequeño calibre hacía oír su voz que señalaba el momento fatídico, instantes después colgaban de sus sogas los cuatro mimebros de la “Daly Gang“, así permanecieron hasta el anochecer, momento en que se permitió a los allegados bajar los cuerpos.

Al día siguiente, la guarnición enviada por el gobernador para tomar el control de la ciudad y devolver la autoridad a los agentes de la ley, llegaba a un lugar tranquilo y en calma tras el ajusticiamiento.

Tradución del capítulo correspondiente de “Gunfighters, Highwaymen & Vigilantes: Violence on the Frontier (Roger D. McGrath)” y artículos de la wikipedia.

(Utica Kid)

Bass Reeves (1838-1910)

Nacido en 1838, en París, Texas. De padres esclavos fue uno de los primeros alguaciles (Marshals) negros al oeste del Mississipi, que acabó por convertirse en una leyenda del salvaje oeste.
Propiedad de un hombre llamado George Reeves, granjero y político, Bass como era costumbre adoptó el apellido de su amo. Empezó de aguador hasta que creció lo suficiente como para ayudar en tareas mas pesadas.

Cuando empezó la guerra civil, George Reeves le llevó con él, fue en esos años que se separaron debido a una disputa de cartas en la cuál, Bass pegó a su amo. Otros creen que simplemente huyó para ser un hombre libre como había escuchado de tantos otros. De cualquier modo, buscó refugio en territorio indio, junto a Semínolas y Creeks. Allí mejoró sus habilidades con las armas de fuego, escpecialmente el revólver, con el que llegó a ser muy hábil.

En 1863, ya como hombre libre, tras la ley de emancipación, dejó territorio indio, compró tierras en Arkansas y se convirtió en un próspero agricultor y ranchero. Se casó al poco tiempo siendo padre de familia numerosa. Su vida daría un cambio radical con la llegada del Juez de distrito Isaac Parker, a Fort Smith (Arkansas) en 1875. Por aquellos años era un territorio sin ley donde, ladrones, asesinos y cualquiera que quisiera ocultarse de la ley podía refugiarse, ya que no había jurisdicción federal o estatal que actuase para detenerlos hasta esa fecha, ya fuese por incompetencia, falta de jurisdicción, corrupción o dejadez.

Uno de las primeras decisiones de Parker, fue decirle a James F. Fagan que contratará a 200 Marshals para su jurisdicción, Fagan, quien había oído de las habilidades de Reeves, de sus conocimientos de la zona y su dominio de varias lenguas indias, no tardó en pedirle que se les unierá.  Los Marshals debían limpiar el territorio con una orden clara del juez Parker, “traínganlos, vivos o muertos”.

Dependiendo de los forajidos a capturar, el Marshal llevaba un carromato, un cocinero y un ayudante, en viajes que podían ser de más de 800 millas. A pesar de que Reeves no sabía ni leer, ni escribir, eso no supuso ningún obstáculo para el desempeño de sus funciones, ni para llevar a los culpables ante la justicia. Antes de partir alguien le leía las órdenes y las descripciones, el las memorizaba y las llevaba a buen término, pues nunca se equivocó de hombre.

De figura imponente, montaba un gran caballo y empezó a ganarse una reputación por su valor y sus éxitos, capturando o matando a forajidos del territorio. Siempre llevaba un gran sombrero negro, ropa vistosa, con botas pulidas y relucientes. Tenía unas buenas maneras y era correcto en el trato. Cuando la ocasión lo requería se servía de disfraces o alias, pudiendo ser granjero, vaquero, pistolero, forajido, siempre llevaba dos revólveres Colt, cruzados, para desenfundar más rápido. Ambidextro, rara vez fallaba el tiro.

Las historias de sus capturas son legendarias, llenas de intriga, imaginación y coraje. En una ocasión persiguiendo a dos forajidos por el valle del Río Rojo, estudió el terreno y trazó un plan para sacarlos de la casa dónde estaban ocultos por la madre. Se hizo pasar por un fugitivo perseguido por la ley a quien habían disparado en su huída, dejandóle como recuerdo tres agujeros de bala en el sombrero. Mientras le contaba su historia a la mujer y ganándose su confianza, está le invitó a unirse a sus hijos y le dejó quedarse en la casa, al poco la madre avisó a sus hijos que se encontraban ocultos cerca la vivienda. Una vez dentro empezaron a hablar y hablar de sus fechorías, para finalmente ponerse de acuerdo en unir fuerzas. Por la noche, mientras dormían a pierna suelta, roncando profundamente, Reeves, les observaba tranquilo, cogió las esposas que llevaba ocultas bajo la ropa, se las puso y a la mañana siguiente les despertó con un puntapié llevándoles afuera. Durante las tres primeras millas del viaje al juzgado, la madre les siguió, maldiciendo a Reeves durante todo ese trayecto. Los forajidos fueron entregados y cobrada la recompensa de 5000 dólares.

Uno de los momentos álgidos de su carrera, se produjo con su enfrentamiento con el forajido Bob Dozier, conocido como el “hombre de las mil caras”, robaba ganado, bancos, tiendas, diligencias, cometía estafas, asesinatos. Impredecible, era un tipo escurridizo, muchos habían intentado capturarle y todos habían fracasado. Consiguió despistar a Reeves durante años, hasta que este descubrió su rastro en las colinas Cherokee. Después de resistirse al arresto, Reeves mató a Dozier en un duelo bajo la lluvia y el barro un 20 de diciembre de 1878.

Posiblemente, la prueba mas dura para Reeves fue la captura y arresto de su hijo por asesinar a su esposa. Dos semanas después de recibir las órdenes y tras la renuncia de muchos compañeros a ese encargo, traía al muchacho detenido para ser juzgado.

En 1907, la figura de los Marshals desaparecía, bajo la nueva reorganización administrativa, donde agencias estatales asumían el control de la seguridad. B. Reeves siguió como agente de la ley, patrullero, en la policia de Muskogee, Oklahoma, durante dos años mas hasta que contrajo una enfermedad que deterioró su salud. Murió el 12 de enero de 1910.

Durante 35 años sirvió como Marshal de los Estados Unidos, ganándose a pulso una reputación y un nombre en la historia del salvaje oeste como el mejor agente del territorio indio, capturando a mas de 3000 fugitivos y pacificando un territorio sin ley. Matando “sólo” a 14 hombres durante su trayectoria. Siempre decía: “nunca disparo a un hombre si no es necesario, solo lo hago en cumplimiento del deber y en defensa propia.”

Traducción del artículo http://www.legendsofamerica.com/we-bassreeves.html

(Utika Kid)

Ned Christie (1852-1892)

Fue miembro del consejo de la nación Cherokee bajo el mandato de Bushyhead actuando como uno de sus consejeros.  Héroe para su gente, fue para los blancos un famoso forajido que mantuvo en jaque durante cinco años a los agentes de la ley que trataron de capturarle, incluído el famoso Bass Reeves. Finalmente, en la conocida como Guerra de Ned Christie fue abatido por una partida de agentes. Casi treinta años después de su muerte, un testigo le exculparía del asesinato por el que fue acusado, perseguido y muerto.

Alto, media 1,93 cms, moreno de pelo largo, sus rasgos denotaban su origen étnico, realizó diversos trabajos como herrero y armero. En 1885 fue nombrado miembro de la asamblea Cherokee. En 1887 el agente Daniel Maples fue asesinado mientras buscaba pistas y culpables por la venta de whiskey, prohibido en territorio indio. Ned y Bub Trainor eran los sospechosos. Trainor dijo que tenía una coartada y podía probarlo. John Parris que acompañaba a Ned esa noche y que también fue detenido, dijo que este había disparado al sheriff. Cuando el juez Parker (“El Juez de la horca”) tuvo conocimiento de los hechos, dictó orden de busca y captura contra Ned, y a pesar de clamar este por su inociencia escribiendo una carta a Parker, viendo que su petición no prosperaría y que sería juzgado en un tribunal de blancos, decidió fortificar su casa y resistirse al arresto, ya que tenía claro que no había opción a ser absuelto.

Se había convertido en un forajido que podía ser capturado vivo o muerto, su fama fue creciendo, hasta el punto de acusarle de cualquier tropelía, aunque fuera cometida por otros y a kilómetros de distancia de su área de influencia. En 1889 los agentes le localizaron, quemando su casa hasta los cimientos, él logró escapar con algunos amigos a pesar de ser alcanzado por algunos disparos, pero uno de sus hijos murió en la refriega.

Se fue entonces hasta Tahlequah (Oklahoma) y construyó una casa fortificada con sólidos muros con pocas aberturas, todas ellas preparadas para usar los rifles en la defensa del sitio. Antes del encuentro final con la ley, hubo varias persecuciones y tiroteos con los agentes que le buscaban, de los que escapó con vida.

En 1892, un grupo de agentes cercaron el nuevo refugio, en este primer intento no tuvieron éxito, pero en noviembre de ese mismo año, y con un grupo de casi 20 hombres entre los que se encontraba Paden Tolbert, armados hasta los dientes además de cargar con dinamita y cañones ligeros. La lucha, duró casi un día entero. Ned Christie fue muerto a balazos, mientras se avalanzaba contra sus perseguidores, por Wess Bowman. Sam Maples, hijo del difunto agente Maples, miembro de la partida, se acercó al cadáver y vació su revólver en el cuerpo de Christie.

En 1918 Richard “Dick” Humphrey declaró que el asesino del agente Maples fue Thomas Bub Trainor, Jr., quién le robó el abrigo a Christie mientras este dormía la borrachera. No lo dijo antes por miedo a las represalias que pudiera haber contra él por parte de Trainor y su banda.

Conocido por sus encendidos discursos a favor de la soberanía del pueblo Cherokee, en contra de la construcción del ferrocarril por territorio indio y del reparto de las propiedades entre su gente, para impedir que los colonos blancos pudieran reclamarlas y expropiar a los cherokees de su tierra. Muchos creen que la compañía de ferrocarriles alentó la caza, e incluso que preparó el crimen para deshacerse de alguien como Christie, que estorbaba sus planes de expansión.

Puede que simplemente estuviese en el sitio equivocado, el día equivocado. Hasta nuestros días ha llegado su historia, convertida en leyenda del salvaje oeste, héroe para unos, villano para otros.

Traducción de los artículos de Wikipedia y de la página: http://www.historynet.com/ned-christie-cherokee-outlaw.htm

(Utika Kid)